Viernes, 27. Aproximadamente a las 5 de la tarde, el Sr. Presidente tomó la palabra. Éramos cuarenta y una personas en la sala, sin contar los que formaban la mesa. El número de asistentes fue en aumento a medida que avanzaba la hora; creo que hacia el final del evento, al menos se había duplicado la cifra inicial.
La asamblea ordinaria fue ordinaria. Lectura del acta anterior, aprobación de las cuentas de 2008, ¿discusión? del presupuesto de 2009… La misma pregunta de siempre:
- ¿Para qué 12.000 € en obsequios navideños? –(en 2008, por este concepto se gastaron 6.182€ y, creo recordar, la cantidad presupuestada era la misma)-.
La misma respuesta de siempre:
- Aquí no tengo los datos; pásese por la oficina y se los enseño.
El informe jurídico fue más o menos como se esperaba:
· Están reclamados los depósitos de Distribarna y Atheneum
· No hay noticias del tema de portes
· El Tribunal de la Competencia considera leal regalar un diario con el café o un café con el diario. Supongo que debería añadir (el tribunal) que si los quiosqueros regalasen una mariscada con el diario seguro que venderíamos más periódicos. Pero ya se sabe: los quiosqueros no tenemos sentido comercial.
El informe del presidente se centró en el fracaso del intento de montar un circuito paralelo de distribución y recogida de publicaciones que no le costase un euro a los vendedores. Con todos mis respetos, lo que allí se dijo es una falacia, que se aderezó intercalando hechos que sucedieron durante el cierre de quioscos y que nada tenían que ver con el intento de prescindir de las distribuidoras. O yo cada día estoy mas espeso mentalmente o el viernes se afirmó que la Asociación se presentó el 25 de junio a recoger las publicaciones de quienes habíamos dado los poderes pertinentes y las distribuidoras se negaron a facilitarlo. A partir de ahí, Marina Press y Logística mandaron a los vendedores cartas o inspectores para coaccionarlos. Los vendedores nuevos, es decir, los que pagan portes, llamaron a la Asociación acojonados desdiciéndose y retirando su apoyo a la iniciativa. Los vendedores antiguos, es decir, los que no pagan portes, mantuvieron su apoyo a la Asociación. En efecto, los vendedores antiguos que no pagan portes no se rajaron: ellos no firmaron ninguna autorización. Yo mismo no firme la autorización para entrar en el reparto gratuito de SGEL puesto que SGEL no me cobra portes. Y hay que decir que debemos estar agradecidos a todos los vendedores que, sin pagar portes, dejaron de vender unas publicaciones para intentar que a mí no me cobrasen tampoco, pero para alabar las acciones de unos no hay por qué vilipendiar a los demás. De los quioscos de mi alrededor, el único novato era yo, y dejé de vender lo que se dijo que no se vendiera, cerré cuando dijimos que había que cerrar y mantuve la autorización hasta que la Asociación dio por finalizada una aventura que, desde el principio, apuntaba al fracaso. Es decir, el 100% de los novatos cumplió. De los veteranos, dos siguieron las directrices de la Asociación, y dos no: 50%. Por tanto, si el reparto gratuito quedó en grado de tentativa porque unos cuantos vendedores nuevos (de los que pagan portes) se cagaron, dígase quienes fueron, pero no se cargue la responsabilidad a “los nuevos” en general.
Pero es que la historia tampoco fue la que se contó. Marina Press y Logística de Medios, además de enviar a sus inspectores a coaccionarnos, mandaron un impreso que debíamos rellenar indicando la matrícula de la furgoneta que debía recoger los diarios y el DNI del conductor. En la Asociación nos dijeron que no firmásemos nada y quedáramos a la espera de instrucciones. Para algunas cosas tengo buena memoria y para otras me funciona el archivo. Transcribo el burofax que la Asociación, siguiendo instrucciones de sus servicios jurídicos, envió a las distribuidoras y nos remitió a los vendedores.
“ Barcelona a 11 de Julio de 2008.
Distinguido Sr.
El pasado 17 de junio del año en curso les comunicamos fehacientemente que en interés y representación de los afiliados a la Asociación Profesional de Vendedores de Prensa de Barcelona y Provincia, cuya relación individual y pormenorizada adjuntábamos acompañando las autorizaciones individuales a tal efecto, pasaríamos a recoger en el almacén de la distribuidora las publicaciones, para su traslado a los puntos de venta, así como a realizar la entrega de las devoluciones de aquellos en el almacén, lo que se preavisaba para empezar a hacerlo efectivo a partir del día 25 de junio. Pues bien, personados el 25 de junio no se nos posibilitó las recogidas de las publicaciones pretextando que no habían tenido tiempo o no disponían de medios para hacer efectiva la dicha recogida y el traslado a los puntos de venta por nuestros propios medios, manifestándonos que se nos avisaría para cuando dicha operativa pudiera llevarse a término. Ultrapasado más que razonablemente el periodo de espera para que se nos satisficiere la puesta en marcha de la operativa aludida, y como fuera que no puede indefinidamente quedar en suspenso la efectiva puesta en marcha de la recogida de publicaciones y entrega de devoluciones, por el presente escrito venimos en manifestar que dejamos sin efecto el requerimiento que se hiciera en nuestra epístola de 17 de junio de 2008 y, a su consecuencia, deben seguir, como hasta hoy, entregando las publicaciones en los puntos de venta y procediendo a la recogida en los mismos de las devoluciones, lo que entendemos que, en todos los casos, ha de efectuarse sin cargo alguno para los vendedores, al ser la dicha actividad de entrega y recogida en el punto de venta parte esencial del cumplimiento de las obligaciones como distribuidor. Reciba un cordial saludo.”
¡Manda güevos!
Creo que los servicios jurídicos responsables de esta redacción ya no son nuestros servicios jurídicos.
Sobre el programa informático se pasó tan por encima que dio la sensación de ir dirigido a quiosqueros. Por los comentarios de quienes lo han visto funcionar, parece que disponemos de una herramienta fiable y de fácil manejo. Con que se cumplan las premisas del informático responsable del proyecto se merece que, cuanto menos, le dediquemos una tarde.
1. Programa diseñado desde el punto de vista del vendedor.
2. Manejo fácil e intuitivo.
3. Base de datos compacta que mantiene su estabilidad frente a apagones y otros accidentes externos.
La Asamblea Extraordinaria fue mucho más interesante.
En primer lugar, el arquitecto D. Moisés Gallego presentó el anteproyecto de modificación del quiosco modelo Condal. Por casualidad, seis meses después de recibir este encargo, el Sr. Gallego fue requerido por el Ayuntamiento de Barcelona con idéntica finalidad. El nuevo quiosco no será nuevo sino una modificación del actual puesto que, en otro caso, la Asociación y el propio arquitecto perderían la propiedad de la patente. Por tanto, el nuevo quiosco, que no será nuevo, adolecerá de los mismos defectos que el actual más los que su modificación añada. El anteproyecto prevé que la anchura del quiosco aumentará 52 cm, será 4 ó 5 cm más profundo y desaparecen los dos mordiscos laterales traseros, uno de los cuales se transformará en buzón. Estará dividido en tres cuerpos (como una iglesia cualquiera): los cuerpos laterales, más estrechos, albergarán las máquinas de vending (a definir según se mueva el mercado) y el equipo informático necesario para emitir los productos que las autoridades autoricen para su venta en quioscos. El cuerpo central, más pequeño que el actual, estará dedicado a productos editoriales. No está definido el formato frontal en cuanto a puertas desplegables (donde ahora ponemos los diarios) o la persiana metálica de cierre donde se puede optar por una sola, dos medias o tres, una por cuerpo. Las puertas deslizantes de vidrio desaparecen y pueden quedar sustituidas por algo similar pero de plástico. Los revisteros laterales que hay en bastantes quioscos no tienen cabida en el nuevo. La parte trasera estará formada por tres mupis completos. Desaparece la vidriera-expositor lateral que vendrá sustituida por otro mupi apto para publicidad. Se pasa, pues, de dos mupis y dos medios mupis a cuatro mupis y medio. El dintel del quiosco albergará una chorrilera de led para emisión de la publicidad dinámica. El quiosco no costará un duro: será regalo de las empresas de publicidad.
Una vez más, se preguntó si se había previsto un lavabo (meadero). Sonrisas conmiserativas. Se invitó al arquitecto a que se pase 12 horas en un quiosco antes de decidir sobre la conveniencia o no de instalar un retrete. Yo podría haber añadido que tuve que cambiar el turno a Salva porque los domingos no tenía donde ir a mear y, alguna vez, me tocó hacer 120 km para que el chico no reventara.
Al margen de cualquier otra consideración, los quioscos de Barcelona están pensados para promocionar la venta por impulso pero en modo alguno se ha pensado en la comodidad del vendedor. Uno viaja por ahí y encuentra puestos de venta que ya los quisiera para sí, y verdaderos bodrios pero, en general, el quiosquero ocupa un recinto cerrado con espacio propio y acondicionado. Acondicionado para abrir en un periquete, acondicionado para cerrar fácilmente en caso de apuro, acondicionado para que los clientes le entren de uno en uno, acondicionado para que no le choricen las revistas, acondicionado para tener aire acondicionado. En Barcelona seguiremos vendiendo diarios en la puta calle; sólo nos falta vocearlos para volver a finales del XIX (el palito está bien puesto).
El último punto del orden del día trató de la renovación de licencias. Andábamos preocupados porque ha corrido el rumor que el Ayuntamiento de Barcelona ofrece prorrogar las actuales licencias en 20 años. A cambio, se quedará con el control de la publicidad y dará al quiosquero un dinero fijo un poco por encima de lo que actualmente ingresa por este concepto. Si los vendedores no aceptan la oferta, el Ayuntamiento sacará los quioscos a concurso público cuando venzan las actuales licencias.
Mientras se mareaba la perdiz, un vendedor dijo haber hablado con Tina Sánchez de Patrimonio del Ayuntamiento y que le había confirmado el rumor: si no hay acuerdo, en 2012 habrá concurso público y libre.
El abogado de la asociación aseguró: “Hay dos tipos de concesiones municipales: licitaciones de obras y ocupación de espacio público. En el primer caso, el Ayuntamiento está obligado a pasar por el concurso público; no así en el segundo. No existe en este momento, ni se prevé, ninguna normativa o ley que pueda hacer que los actuales vendedores pierdan sus respectivas licencias de explotación de los quioscos”.
Desde la mesa se aseguró que se está coaccionando a los vendedores para que cedan sus derechos publicitarios. Alguien preguntó si se podía proceder contra Tina Sánchez; en ese momento contestaba a una pregunta de mi vecino de asiento, pero me pareció oír que sí, que se podría proceder contra esta señora por coacción.
Admito que he pasado varias semanas muy preocupado con el tema; uno ya ha entrado en una edad en que no está para jugar con su medio de vida y dos instituciones me decían que éste estaba en peligro. La solución era tan fácil como preguntar a quien sabe, en este caso, al abogado de la Asociación. Y la respuesta no puede ser más satisfactoria: en modo alguno existe siquiera el riesgo de perder el derecho a explotar nuestro quiosco. Lo demás son infundios.
Me acordé del chistecillo en que una alumna preguntaba a su profesora.
- Senorita, senorita, ¿usted puede quedar embarazada?
- Sí, claro.
- Y mi hermana, señorita, ¿puede quedar embarazada?
- ¿Qué edad tiene tu hermana?
- Dieciséis años, señorita.
- Si, puede quedar embarazada.
- Y yo, señorita, ¿yo puedo quedar embarazada?
- No, mujer, tú no. Todavía eres una niña.
Jaimito, sentado a su lado, le decía.
- ¡Ves, tontica, con el miedo que tenías…!